Chicas, escuchen. No hay nada como tener un orgasmo y luego otro (o un tercero... o más) con mucha intensidad. Si siempre has creído que eras de una sola vez (o, ¡traga saliva!, ¿de ninguna?), ahora es el momento de cambiar de opinión. Tu cuerpo está diseñado para darte placer y, si logras liberar su potencial, te embarcarás en un viaje alucinante. Prueba estos consejos sensuales para añadir más felicidad a tu día.
- Prepara tu cuerpo. Ante todo, concéntrate en las cosas que te dan placer de forma segura para que puedas alcanzar el orgasmo de forma constante. Esto podría significar tomarte un tiempo para masturbarte o experimentar con un juguete o una pareja. Aunque un solo tipo de estimulación podría ser suficiente, podrías necesitar estimulación del clítoris simultáneamente con la penetración para llevarte al límite. También puede que te encante la sensación de añadir lubricante a tu sesión. Averigua qué te funciona para sentirte lo mejor posible.
- El orgasmo es una mentalidad. Tanto tu cuerpo como tu mente necesitan estar abiertos a alcanzar el orgasmo, lo que significa que la relajación es una prioridad. Al mismo tiempo, cuando tu mente está acelerada, tu cuerpo suele responder de la misma manera. Lee una novela porno o ve porno si te ayuda a ponerte de humor, y cuando te metas en la cama, ten la seguridad de que tendrás más de un orgasmo.
- Súbete a la ola. Después de tu primer orgasmo, tu cuerpo aún está receptivo y listo para volver. Si lo necesitas, tómate un pequeño descanso de la estimulación directa y luego continúa dándote placer (o pídele a tu pareja que lo haga). Cuando aún esté sensible, tu cuerpo podrá alcanzar la siguiente cresta de placer de forma natural. Créenos, vale la pena prepararse un poco para lograrlo.
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